Esperando a KAMPFAR en Buenos Aires: habla

Los noruegos llegan el sábado 30 de mayo a Uniclub junto a Demiurgo y Cernunnos

Por Matías Gallardo

Con más de tres décadas de carrera encima, los noruegos Kampfar están a punto de emprender su primera gira por Latinoamérica. Surgidos de una escena en plena ebullición, los liderados por el baterista y vocalista Dolk dieron forma a un sonido que mezcló el black más rabioso con el amor por el paisaje local y los mitos escandinavos pre cristianos. Sus primeros dos discos — “Mellom skogkledde aaser” (1997) y “Fra underverdenen” (1999)— se convirtieron rápidamente en ejemplos de cómo, incluso al filo del nuevo milenio, el black metal más tradicional todavía gozaba de buena salud.

Lejos de encorsetarse en un sonido específico, con los años el grupo introdujo nuevos matices musicales y aggiornó su sonido sin perder nunca el impacto ni desdibujar su intención inicial. Su noveno disco, “Til klovers takt” (2022) es el ejemplo más reciente de la maestría con la que Kampfar se mueve en el universo tan propio al que supo dar forma.

Anticipando el debut de la banda en Buenos Aires el próximo 30 de mayo en Uniclub, Jedbangers habló con el guitarrista Ole Hartvigsen.

  • Finalmente, en algunas semanas vamos a ver a Kampfar en Sudamérica. Dado que es la primera gira de este tipo para la banda, ¿cuáles son tus expectativas?

Ole Hartvigsen: En cierto sentido es muy difícil saber qué esperar porque nunca estuvimos ahí. Pero bueno, desde que arrancó esta banda hace 30 años sabemos que hay mucha gente en Sudamérica que disfruta nuestra música, que quiere vernos y a quienes también nosotros queremos conocer. Y creo que finalmente llegó el momento de concretarlo.

Mi experiencia con los fans de Argentina —y, en general, con los de Sudamérica— que han ido a festivales en Europa, es que hay una pasión muy fuerte, capaz mucho más fuerte que la que ves en Europa. Así que mi expectativa es que, con suerte, va a ser un momento muy copado tanto para nosotros como para el público en Argentina, algo especial que podamos compartir y recordar por mucho tiempo.

«Como nunca estuvimos en Sudamérica en estos 30 años, pensamos en armar un show que represente toda la carrera de Kampfar»
  • Cuando giran por una región a la que nunca fueron, ¿hay aspectos particulares del show, del setlist, de la preparación que tienen en cuenta?

Ole Hartvigsen: Sí, absolutamente. Una de las cosas que hay que considerar es la logística, porque cuando viajás tan lejos en avión no podés llevar 50 piezas de equipaje. En ese sentido, las distancias son un quilombo. Hay que hacer algunos sacrificios y resolverlo sobre la marcha, pero creo que lo vamos a manejar bastante bien. Y claro, como nunca estuvimos en Sudamérica en estos 30 años, pensamos en armar un show que represente toda la carrera de Kampfar. Así que creo que tanto si nos seguís hace 30 años como si nos descubriste hace poco, va a haber algo para todos. En definitiva, tratamos de que todo eso se integre en un solo show que se sienta coherente, aunque la música abarque tres décadas.

  • ¿Se hace más fácil armar un setlist cuando no hay que promocionar un álbum en particular?

Ole Hartvigsen: Sí y no. Lo fácil siempre es tocar todo el último disco y sumarle algunos temas populares de los anteriores. Pero nosotros pensamos un poco distinto. Tratamos de crear un show que funcione por sí solo. Si eso implica más de esto o menos de aquello, no lo pensamos en esos términos. Sentimos que tenemos todo un catálogo para elegir. A partir de ahí, intentamos armar el mejor show posible siendo conscientes de que, para esta gira, de alguna manera deberíamos cubrir los 30 años. No sé, la verdad es que armar este show fue muy divertido. Espero que ustedes también lo disfruten.

  • Dado lo que contás sobre la lógica de armar un setlist, asumo que hay canciones o momentos de la discografía que quizás no funcionan bien juntos, ¿no?

Ole Hartvigsen: Claro, hay que ser detallistas en ese sentido. Lo que sacaste hace 20 años puede o no encajar bien con lo que estás haciendo ahora, ¿no? Pero siempre se trata de lograr que el show fluya y que sea interesante durante todo el tiempo que dura. A veces hay que hacer cambios en los temas o en las estructuras. Pero eso también pasa con los temas nuevos, que capaz hay que ajustar algo para que funcionen en vivo. No somos una banda que sube al escenario y toca tema uno, tema dos, tema tres, tema cuatro. Tratamos de que sea más una performance más coherente.

«Tenemos personalidades muy fuertes y no nos da miedo decirnos lo que pensamos»
  • Supongo que como no giran tan seguido como otras bandas, no llegan a cansarse de tocar ciertos temas.

Ole Hartvigsen: Exactamente. Y bueno, cuando arrancamos con algo vamos por etapas, y el momento bisagra suele ser el lanzamiento de un álbum nuevo. Ahí empezamos armando un show desde cero. Como decís, solemos hacer un par de giras por cada ciclo y después mezclamos todo de nuevo. Llegar a Sudamérica por primera vez y arrancar desde cero, pensando un show para gente que nunca antes nos vio, nos abre un mundo de posibilidades.

  • Te uniste a Kampfar cuando la banda ya tenía varios años de actividad. ¿Cómo fue entrar a una estructura ya consolidada?

Ole Hartvigsen: Fue interesante. Al principio entré solo para cubrir la guitarra en una gira y algunos festivales, pero encajé muy rápido en el grupo porque creo que ellos necesitaban algo nuevo. Específicamente, creo que necesitaban alguien que pudiera aportar ideas frescas en la composición. Y yo también necesitaba una banda con personalidades fuertes alrededor, porque siempre había trabajado con mis propias bandas, escrito mi propia música y todo eso.

Cuando hacés todo solo tenés muy poca fricción. No encontrás mucha… ¿cómo decirlo? crítica. Y algo muy bueno de esta banda, al menos para mí, es que tenemos personalidades muy fuertes y no nos da miedo decirnos lo que pensamos. Desde afuera podrías pensar que nos estamos peleando, pero siempre es de manera constructiva. Lo cual es muy bueno. Así que cuando entré, vi muy rápido que mis ideas siempre eran recibidas de forma constructiva. Y desde el primer momento disfruté mucho trabajar con ellos, y ellos conmigo.

Al cabo de un par de años, sentí que siempre había estado en la banda. Nunca me sentí el chico nuevo, la verdad. Y creo (y espero) que Ese, nuestro nuevo bajista, sienta lo mismo.

«Somos cuatro seres humanos con cosas distintas pasando en nuestras vidas. A veces capaz usás la música como una forma de terapia»
  • Con el tiempo la banda incorporó elementos nuevos sin perder el filo más extremo y del black metal. ¿Qué tan difícil es mantener ese equilibrio entre la identidad y las ganas de explorar ideas musicales nuevas?

Ole Hartvigsen: Diría que es difícil y fácil al mismo tiempo. Pero algo en lo que estuvimos de acuerdo es que cuando no tengamos nada más para decir, simplemente paramos. Nunca vamos a ser una banda que le promete a un sello hacer un disco cada dos años. Nunca trabajamos con plazos. Si no se nos ocurre nada que nos parezca interesante, simplemente no hacemos otro disco. Así somos. Pero de alguna manera siempre se nos ocurre algo. Y somos cuatro seres humanos con cosas distintas pasando en nuestras vidas. Tomás lo que podés como estímulo e inspiración, o a veces capaz usás la música como una forma de terapia. Y como artistas, creo que siempre estamos en búsqueda de eso.

Pero si llega el día en que sentimos que no tenemos nada para expresar, probablemente ese sea el momento en que vayamos a parar.

  • La música de Kampfar generalmente bebe mucho de la mitología nórdica y de esa espiritualidad que existía en Escandinavia antes del cristianismo. ¿Qué significa eso para vos a nivel personal?

Ole Hartvigsen: Creo que en el último disco nos acercamos aún más al pasado reciente, a esas historias folclóricas que la gente usaba, no desde un plano muy religioso, sino desde lo cotidiano, tratando de entender el mundo y creando estas cosas. Creo que hay algo profundamente fundamental en eso: la gente siempre busca algún tipo de explicación o usa estas cosas para lidiar con el mundo, porque el mundo es un lugar muy aterrador y difícil de entender, ¿no? Y no importa si es hace mil años, cuando escuchabas un trueno y pensabas que era Dios, o hace 200 años, cuando había un asesinato en tu pueblo y culpaban al diablo. U hoy mismo, donde estamos llenos de teorías conspirativas para todo.

Siempre hay alguna manera de intentar explicar el mundo. Pero creo que lo principal de todo eso es intentar entender la naturaleza a nivel personal, porque aunque hoy quizá sentimos que no dependemos de ella directamente porque no cultivamos nuestra propia comida ni nos morimos si hay una sequía, todavía hay algo muy primitivo de la naturaleza que resuena en nosotros. Cosas que tocan ese puro instinto de supervivencia al que, creo, estaban conectadas muchas de las mitologías y tradiciones del pasado.

  • ¿Ven a Kampfar como una banda que preserva una tradición, que hace una reinterpretación, o que está creando algo completamente nuevo?

Ole Hartvigsen: Bueno, espero que estemos creando algo. Y, en realidad, espero que sea un poco de todo. Porque definitivamente queremos explorar cosas nuevas. No creo que jamás nos hayamos dicho que hay algo que no podamos hacer. Pero por otro lado, creo que para crear algo que sea profundamente significativo desde lo artístico, igual tenés que mantener algún tipo de hilo conductor. Creo que, cuando tenés una banda y una propuesta, no deberías desviarte completamente de lo que estás haciendo.

Supongo que esa es mi opinión personal. Pero sí, espero que sea una buena mezcla de todo, en realidad.


  • Kampfar se presenta en Uniclub el sábado 30 de mayo junto a Cernunnos y Demiurgo. Anticipadas con 2 x 1!