por Matías Gallardo
Durante los últimos años, el Dungeon Synth ganó terreno propio. Enmascarados con túnicas blandiendo armas medievales y melodías evocadoras de un tiempo fantástico se multiplicaron a lo largo y ancho del mundo, y sus grabaciones dieron forma a un nuevo universo tan improbable como cautivador. La expansión de este sonido generó su propio nicho entre oyentes argentinos, y la llegada de Wraith Knight para tres fechas —una en Rosario, otra en Buenos Aires y otra en Mar del Plata— promete convertirse en otro hito del desarrollo del género en el país. Creado en 2021 por el multi-instrumentista Nick Superchi (Ceremonial Castings, Mysticism Black), Wraith Knight conjura la oscuridad y la épica típica del género, creando un fascinante mundo musical propio.
En exclusiva, Jedbangers habló con Nick anticipando su debut en Espacio Rincón, el próximo sábado 8 de agosto.
- ¿Cómo te preparás para una serie de shows como los que vas a hacer en Argentina?
La diferencia está sobre todo en la preparación para el viaje. Hace poco hice una gira por Estados Unidos, donde me resultó mucho más fácil llevar mi equipo, todo mi set, el merchandising, todo. En cambio, viajar a Argentina implica un vuelo bastante largo. Obviamente cruzar fronteras obliga a limitar algunas de las cosas que llevo. Pero eso, por lo general, no afecta el show en vivo en función de lo que puedo hacer. Así que, en general, tengo que prepararme ensayando con distintos tipos de teclados. Diferentes modelos que me resulten más accesibles para viajar. Entonces, es simplemente una preparación distinta, pero el ensayo es el mismo, el show es el mismo. Esa sería, más o menos, la diferencia en este tipo de presentaciones.
- ¿Y cuáles son tus expectativas? Sobre todo porque imagino que esto también tiene algo de aventura exótica, por decirlo de algún modo.
Sí, y en realidad esa es básicamente mi expectativa. Estoy muy agradecido con todos los que se acercan a ver cada show que hago. Pero, en definitiva, lo que más me entusiasma es conocer Argentina, encontrarme con la gente y disfrutar de tu país. Para mí, los shows son un bonus.
- ¿Qué tenés en cuenta a la hora de armar un setlist de Wraith Knight? Hacer algo acá sería distinto porque nunca te vimos tocar en vivo. ¿Cómo preparás eso?
Es una muy buena pregunta. En definitiva, cuando me preparo, tengo en cuenta, como en la mayoría de los shows, el contexto, el lugar, dónde voy a tocar y qué puede o no querer escuchar el público. Armo un setlist distinto. Generalmente practico un setlist diferente para cada show, para cada zona distinta en la que toco. Así que, básicamente, eso: qué encajaría mejor en este contexto allá abajo, en Buenos Aires, en Rosario, en Mar del Plata. Qué me alcanzaría para realmente conectar con el público, y también conmigo mismo.
- Este año sacaste el segundo disco de Wraith Knight, “Of Arcane Magic & Forbidden Knowledge”. ¿Cómo surgió?
Cuando empecé a escribir “Of Arcane Magic and Forbidden Knowledge”, siempre sentí que en el Dungeon Synth hay un equilibrio muy fino entre lo oscuro —al borde de lo malévolo— y lo heroico y medieval. Mientras que el primer álbum que hice, “Deep in the Dungeons of the Dragonlord”, era un poco más épico, yo quería meterme en una historia más oscura. Y entonces, como sugiere el nombre, “Of Arcane Magic and Forbidden Knowledge” trata más sobre los no muertos. Se trata más bien de un ser poderoso que se convierte en un brujo, digamos. Y ese ser sentía que el mundo humano no era suficiente para él. Entonces recurrió a la magia oscura para volverse más poderoso. Y al final de su viaje, cuando se convierte en un brujo, siempre aparece ese gran sacrificio que existe cuando intentamos expandirnos hacia algo en lo que no deberíamos meternos. Así que atravesé muchas pruebas distintas durante la grabación, tratando de captar esa sensación, esa emoción. Y me llevó un poco más de tiempo de lo que esperaba, pero está bien. Sentí que al final fue muy satisfactorio.
- En cuanto a la música, ¿probaste algo distinto con las melodías y progresiones?
Sí. Hubo bastante más parcheo. Hago todo de forma analógica, así que va directo del teclado al grabador. Cuando mezclo sonidos, los paso por patching. Yo mismo mezclo los sonidos. Creo sonidos en algunos de los teclados y equipos que uso. Y hubo mucho intento de mezclar… no quiero decir sonidos retro, pero sí algo más ambiental, con más atmósfera, que pensé que realmente iba a generar esa vibra que quería. En cuanto a instrumentación, no me metí demasiado en variantes distintas. Me mantuve bastante con el equipo habitual que uso, por eso el sonido es en parte similar al de “Deep in the Dungeons of the Dragon Lord”. Pero hubo mucho tiempo, probablemente más tiempo creando sonidos que grabándolos, si entendés a lo que me refiero. Así que diría que hubo una faceta muy exploratoria. Quedé contento con el resultado.
- ¿La influencia aparece mientras estás sentado al piano, por alguna melodía que te surge o por algo que leés o mirás? Te lo pregunto porque este tipo de música tiene un universo de influencias muy multimedia.
Todo sucede cuando me siento a escribir. Practico bastante música todos los días, y una vez que toco algo que me llama la atención, tengo una visión en mi cabeza que me hace sentir algo y me marca sobre qué quiero escribir, entonces empiezo a grabar solo la melodía. Después avanzo desde ahí y construyo sobre eso. Agrego capas y, en mi mente, estoy creando un mundo alrededor de esa sola melodía. Y a partir de ahí todo sigue creciendo. Y si eso me recuerda a cualquiera de mis influencias, a cualquier reino oscuro en el que piense, construyo sobre eso. Ahí es cuando realmente se arma la historia. Entonces, tanto la historia como la música se van escribiendo solas a medida que voy creando.
- ¿Te planteaste expandir el mundo de Wraith Knight a otros medios, ya sea un texto largo, algo visuales, etc.?
Mirá, la verdad es que no lo había pensado demasiado. Bueno, no debería decir que no lo pensé. Sí lo pensé. Pero no tengo una idea concreta de hacia dónde iría. Hace unos 30 años, más o menos, que hago música. Y para mí siempre se trató de la música. Ahora, ¿me gustaría expandir eso? Absolutamente. Solo sería cuestión de que aparezca la idea correcta y de que realmente tenga tiempo para hacerlo (risas).
- Hace un tiempo que el Dungeon Synth disfruta de cierta popularidad. El hecho de que vengas a tocar a Argentina habla de un nicho con su propio público. Como alguien que está en la escena desde hace bastante, ¿qué pensás de este crecimiento? ¿Por qué creés que pasa ahora?
Con la música siempre hay varias razones. Y creo que hay entusiasmo alrededor del género. Creo que es un sonido único, con mucha variedad. Existe desde hace más de 30 años, y es interesante que ahora la gente se esté metiendo en este tipo de música. Creo que la estética que la rodea, las imágenes que la acompañan, también influyen. Pienso que hay personas que ahora se están acercando más al mundo de la fantasía, a esos reinos oscuros y de mazmorras, por muchas razones distintas. Pero creo que ven que hay una escena under que está viva y creciendo. Es algo único. Aunque viene de una base de black metal, no es tan áspera como el metal, que no es para todo el mundo. Entonces, para mucha gente, es un poco más fácil de abrazar. También creo que hay muchas personas que no saben por dónde empezar a hacer música, por así decirlo, y creo que ven este tipo de música y piensan: “ah, yo puedo hacer esto. Puedo componer esta música”. En definitiva, creo que es música que te transporta a otros lugares. Siento que la gente conecta con eso. Hay composiciones muy buenas dentro de este formato, y creo que esa es la verdadera razón por la que ahora se está descubriendo en ciertos ámbitos.
- Y a vos, ¿qué te atrajo de ese universo Fantasy, de juegos de rol, cartas coleccionables, ilustradores como Frank Frazetta?
Yo nací a mediados de los 80, y tengo una conexión profunda con, como dijiste, el arte de Frank Frazetta o películas como Conan the Barbarian. De chico me metí muchísimo en los viejos RPG’s de consola, los de Sega, Super Nintendo y Nintendo. También era muy fan de películas como Legend, con banda sonora de Tangerine Dream, que me influyó muchísimo. Así que, al crecer, no tuve otra opción que no fuera que me gustase el Dungeon Synth (risas). Yo estaba metido en el metal, particularmente en el black metal. Tenía todo eso en la cabeza. La atmósfera del black metal junto a los viejos RPG de videojuegos, las bandas sonoras de esa época, las películas de fantasía: creo que si te gusta todo eso, no vas a tener ningún problema en engancharte con el Dungeon Synth. Todo eso fue realmente lo que me influenció para querer escribir este tipo de música, y probablemente lo haga hasta que ya no esté más acá.
- ¿Cómo se siente contribuir a ese mundo que te fascinaba de chico? Porque para algunas personas, lo que les gusta de chicos o de adolescentes es solo una etapa, y después cambian. Pero en tu caso fue algo que se quedó con vos.
Supongo que siempre fui bastante terco. Creo que esa es la mejor forma de decirlo. Soy demasiado terco como para parar. Saqué mi primer demo con Ceremonial Castings cuando tenía 12 años, en 1996. O sea que vengo escribiendo líneas de teclado desde antes de eso. Y es gracioso: si escuchás los viejos temas de Ceremonial Castings, los instrumentales, básicamente podés escuchar Wraith Knight a lo largo de principios de los 2000 hasta 2022, justo antes de que saliera el álbum de Wraith Knight. También saqué discos de piano. Creo que tengo tres publicados desde 2015 hasta ahora. Hacer un álbum orquestal completo era algo que siempre quise hacer. Y recuerdo muy vívidamente cuando estaba grabando “Our Journey Through Forever” de Ceremonial Castings, en 2022. En ese disco hay dos temas instrumentales. Fueron las dos primeras pistas instrumentales que Ceremonial había sacado en mucho tiempo y, en cierto modo, eso ya era Wraith Knight, porque básicamente seguí grabando hasta que tuve un disco en mis manos. Tenía que hacerlo, y simplemente brotó de mi. El disco “Deep in the Dungeons of the Dragonlord” lo escribí en más o menos una semana y lo grabé entero en una semana, lo cual es una locura porque la mayoría de los discos me llevan una eternidad. Pero por alguna razón, en ese momento me pegó de lleno. Y es uno de los mejores discos que saqué y para mí significó muchísimo poderlo grabar y que hubiera gente que quisiera oírlo. Ni siquiera pensé que lo iba a tocar en vivo, pero acá estamos. Así que formar parte de todo esto para mi es un gran honor.
- Tenés a tu hermano Jake, que también toca con vos en Ceremonial Castings y hace su propia música en Uada. Me pregunto cómo fue esa relación entre ustedes al crecer y cómo compartían influencias.
Jake y yo crecimos juntos y empezamos Ceremonial cuando éramos chicos. Yo tenía 12 y creo que él 15. Jake estaba muy enfocado en lo que quería hacer en el mundo de la música. Y, como dije, yo estaba muy metido en el mundo de los videojuegos. En ese momento, Jake en ese momento estaba más con Mortiis, mientras que yo me metí más a fondo, hacia Wongraven, Casket of Dreams, y demás. Pero Jake y yo crecimos muy unidos, compartiendo ideas, escribiendo juntos. Así que, en cierto modo, era un ida y vuelta constante. Recuerdo que algo que realmente marcó la diferencia fue cuando Jake volvió a casa con un disco de Deicide, “Legion”, que es uno de mis discos de Death Metal favoritos de todos los tiempos. Y me acuerdo de escucharlo y pensar: “guau, esto es oscuro”. Antes habíamos escuchado Iron Maiden, empezamos a meternos en Slayer, pero cuando escuché “Legion” de Deicide creo que estaba en cuarto grado. Ese disco me metió de cabeza en la música extrema. Mi búsqueda de música oscura era insaciable. Así llegué al Black Metal. Me acuerdo cuando fuimos a buscar “In the Nightside Eclipse” de Emperor. También de conseguir “Dusk and Her Embrace” de Cradle of Filth. Ese fue mi descenso al inframundo. Después, me entusiasmé mucho cuando apareció el Black Metal sinfónico y empezaron a salir bandas como Arcturus u Obtained Enslavement. Eso realmente me llevó a mirar más de cerca el mundo del Dungeon Synth, que en ese momento prácticamente no existía. Había solamente discos sueltos de tipos que hacían algo medio instrumental, casi como si hicieran un disco completo con los interludios que se usaban en un álbum de Black Metal. Y Jake y yo fuimos compartiendo todo eso a medida que crecíamos. Y sí, fue uno de los mejores momentos de mi vida.
- Imagino el misterio que rodeaba a todo eso y el impacto de tener 10 años en un mundo pre-internet y escuchar el disco de un tipo con una cruz invertida quemada en la frente.
¡Totalmente! Y como dijiste, ni siquiera teníamos acceso a internet. Había muy poco; teníamos que comprar revistas. Recuerdo haber comprado Pit Magazine y Metal Maniacs. Y me acuerdo muy bien de leer Metal Maniacs en quinto grado, anotando listas de bandas para después tratar de encontrarlas sin siquiera saber qué hacían. Tenía que escuchar todo. Disfruté cada segundo: ir a las disquerías del barrio, arriesgarme con cassettes y CDs, y meterme por completo en la música. Hoy, con internet, se perdió algo de ese misterio. Ahora podés entrar a Facebook y hacerte amigo de esa gente, ¿me entendés? Y eso puede ser bueno o malo. Pero en ese momento, en los 90 y principios de los 2000, había muchísimo misterio, especialmente alrededor del black metal. Era un momento totalmente distinto.
- En los créditos de “Of Arcane Magic…” decís: “Todas las grabaciones de Wraith Knight son 100% analogicas. Al carajo la IA”. ¿Cómo mantenés tu música humana, en especial ahora que hay tanto material dudoso dando vueltas y que a veces es indistinguible de la música hecha por personas?
La respuesta es simple: emoción humana. Cuando escribo, siento al 100% lo que estoy escribiendo. Veremos qué depara el futuro con la IA, pero definitivamente hay cosas que escuchás y que no suenan humanas, o que suenan generadas, o demasiado limpias, o lo que sea que la gente perciba. Pero para mí se trata de expresar la emoción humana. Y uso sonidos analógicos viejos. La IA te enseña, pero vos solamente podés decirle a la IA qué hacer. Entonces, si le decís qué hacer, eso no necesariamente equivale a emoción; simplemente va a hacer algo, capaz que más rápido. Pero creo que hay una sensación genuina detrás de la música escrita por seres humanos. Y creo que eso se puede sentir. Y a menos que la IA aprenda a sentir emoción humana mejor que nosotros, no creo que pueda alcanzarnos en ese nivel. En mi opinión, el arte siempre debería estar hecho por un humano, o por algo con corazón. Y nunca voy a dejar de creer eso.
- Sí, es raro que en vez de enfocarse en diseñarlas para cosas como lavar la ropa o limpiar la casa, se enfoquen en esto.
Yo estaba por decir eso mismo. O sea, si la IA quiere ayudarme a cortar el pasto, sí, por favor, hacelo. Pero cuando se trata de arte, estamos viendo un cambio, porque va a colonizar el cine, la música y todo tipo de cosas. Pero cuando se trata de arte, siento que siempre debería ser humano. La emoción es lo único que tenemos por encima de lo robótico. Así que no sé por qué querría joder con eso. Y tampoco entiendo por qué la gente siquiera se plantearía querer hacerlo.
- Me pregunto si hay música nueva en camino, quizá con otro proyecto o con Wraith Knight.
Sí, por ahora hay otro disco de Wraith Knight en camino. De hecho, estoy trabajando en eso ahora mismo. Ahora mismo tengo dos giras programadas: una por Argentina en agosto, y después una gira completa por Estados Unidos con Castle Rat y otros dos grupos. Veremos cuándo pasa todo eso, pero ya estoy grabando. Quizás lo termine antes de la gira, aunque no sé cuándo saldrá. Además, estoy pensando en hacer otro disco de piano. Todavía no decidí del todo cuándo. También me pidieron grabar en algunos discos de un par de otras bandas. No puedo decir cuáles en este momento, pero siempre estoy trabajando en música nueva.
- Wraith Knight se presenta el sábado 8 de agosto en Espacio Rincón (Rincón 1330, CABA) junto a Silencio Permanente, Seven Black Books, Scumfuck y Corset Marfil. Anticipadas a la venta.










JEDBANGERS 127