Por Ernesto Aimar
Si bien es cierto que en el mundo musical de hoy las reuniones son moneda corriente, poco podía preverse la vuelta al ruedo de The Kovenant (o Covenant para los amigos). No solo eso, sino que esta nueva encarnación trae casi por completo la formación de aquel emblemático “Nexus Polaris”, esa suerte de supergrupo conformado por músicos consagrados en bandas como Mayhem, Arcturus y Dimmu Borgir bajo los nombres de Nagash (bajo y voz), Hellhammer (batería), Sverd (teclados), Sarah Jezebel Deva (coros) y las guitarras a cargo de Astennu y Blackheart. Si bien lamentablemente estos últimos dos no son parte de la partida, sus reemplazos no son menos loables, Ghul (actual Mayhem) y el magnífico Knut Valle (Arcturus).
Por si no queda claro, esta plétora de nombres quiere dar cuenta de la oportunidad extraordinaria que se nos presenta este 31 de Agosto de poder ver en vivo una de aquellas agrupaciones responsables de que el adjetivo sinfónico se adosara al Black Metal. Y no solo visitándonos como un eco lejano de sus épocas doradas (como algunas cunas de inmundicia que andan dando vuelta por ahí) sino prácticamente con su formación más emblemática casi intacta.
Como no podía ser de otro modo, la gira se centra en “Nexus Polaris”, segundo disco de la agrupación y único en grabarse en carácter de supergrupo. Si con el debut “In Times Before the Light” el duo de Nagash y Blackheart demostraban su intención de combinar la fiereza del Black Metal con la elegancia de lo sinfónico, “Nexus Polaris” fue un golpe de timón que llevó la formula a terrenos insospechadosy con un sonido radicalmente opuesto. Ya prácticamente sin atisbos de Black Metal más allá del origen de sus músicos, The Kovenant se distanciaba de todas las propuestas de aquel entonces. No eran un calco de Dimmu Borgir ni de Arcturus, sino que proponían una mezcla sonora con más gancho, mucho más espacial y por momentos como una representación sonora de una gran obra de ciencia ficción.
Tal es así que en los trabajos que siguieron profundizaron esa búsqueda cibernauta, aunque con resultados musicales que nunca llegaron a las mismas alturas, donde cada elemento se vincula con enlaces de fuerza electromagnética. Desde las tonalidades góticas de “Bizarre Cosmic Industries” hasta la vertiginosidad de “The Last of Dragons”, cada una de las 8 canciones representan un festín sulfúrico. El gancho de las guitarras es constantemente lubricado por la magnífica labor de Sverd en los teclados, quien a cada rato se luce con segmentos donde su instrumento brilla por sobre todo lo demás. Las voces de Sarah fueron un pilar fundamental en el desarrollo de las voces femeninas en este tipo de escena y son clave en la versatilidad de la obra, con sus vaivenes constantes como telón de fondo de esta policromática obra cósmica.
Resulta casi inútil hacer una selección de los momentos destacados del disco, ya que cada uno de sus 43 minutos de duración es disfrutable. Desde ya que hay momentos emblemáticos, como el épico inicio de “Bringer of the Sixth Sun” con potencial para hacer enardecer al público. “Nexus Polaris” es un disco icónico, ideal para ver en su totalidad y ser testigos de primera mano del destello refulgente que generó en su momento, como un cometa cuyo paso se da en lapsos de muchos años y/o eones. Desde ya que si el tiempo lo permite también tocaran canciones de otros discos, como ese hit llamado “New World Order” o alguna representante del disco debut. Pero en resumidas cuentas, estamos a escasos días de ver a The Kovenant en vivo, tocando en su totalidad su mejor disco y con una formación inmejorable. Clarita la cuenta.