10 cosas que se aprenden tras ver “Some Kind of Monster” de Metallica

¡Santo aniversario!

Nota por Juan Pablo Dominguez

El 5 de junio “St. Anger” cumplió quince años y para celebrarlo, antes que escucharlo completo, preferimos ver nuevamente “Some Kind of Monster”, el film dirigido por Joe Berlinger y Bruce Sinofsky.

Lo podés ver en: Netflix con un bonus de media hora

¿De qué se trata? Narra los conflictos y las miserias que tuvo que atravesar Metallica durante la grabación de su octavo disco de estudio, como la salida de Jason Newsted o el ingreso a rehabilitación de James Hetfield.

¿Nah, dale, de qué se trata en serio? OK, muestra en primera persona que los egos de los músicos son un elemento muy difícil de controlar.

Sé sincero, ¿de qué se trata? De reflejar las miserias de gente adinerada al borde de cumplir sus cuarenta años, tratando de lidiar con excesos que los acompañaron toda la vida. Sin embargo, que estén bloqueados compositivamente no es un dato menor;

Protagonistas: James Hetfield y Lars Ulrich

Actores de reparto: Bob Rock, Kirk Hammett, el padre de Lars.

Figura invitada: El Dr. Phil Towler, un psicólogo especialista en resolver conflictos grupales en equipos deportivos.

Ahora si…

10 cosas que quedan en claro tras ver nuevamente Some Kind of Monster

1LARS ES IRRITANTE

Una cosa es hablar con Lars sobre Diamond Head, Venom y Motörhead mientras escabiás unas birras y te fumás un porro y otra muy distinta es tenerlo a tu lado las 24hs del día. ¡Mamita, es insufrible! Todo el tiempo queriendo tener la última palabra, exagerando cada uno de sus movimientos y por si fuera poco bardeando a sus compañeros de banda, más precisamente a Mr. James Hetfield. ¡Casi que roza el bullying! Todavía no entiendo cómo James no se levantó de su silla y le arrancó la cabeza cuando el danés le gritó “¡FUCKKKKKKKK!” en la cara, lo cual a claras luces habla de quién tiene el último voto en el conjunto.

2ST. ANGER SIGUE SIENDO UN DISCO FLOJO

Los Metallica llevaron al estudio a su mánager Cliff Burstein para que les diera su impresión sobre el total de 30 canciones en las cuales habían estado trabajando y la sentencia del mánager fue terminante: ¡escogió solamente cuatro! Minutos antes, el padre de Lars había cometido un sincericidio al pedir que se removieran canciones del producto final, provocando sonrisas de parte de su hijo. Incluso James parecía determinado a incluir a “Tempation”, un tema del montón que nunca terminó de convencer a Lars. Este último, siendo entrevistado, afirma que lo que el reportero acababa de escuchar eran tres horas de zapadas de dónde se escogerían algunos de los riffs… No es casualidad que tras la gira de presentación, casi no hayan vuelto a tocar una canción del disco, siendo el único de su discografía que ignoran casi por completo.

3A DR. PHIL LE INTERESABA LA GUITA

El momento en que llega la factura de la luz

Phil Towle llenaría de orgullo al Dr. Bilardo: el psicólogo no deja tranquilo a Metallica, los persigue hasta debajo de la cama. ¡Incluso brinda su opinión de los temas! Claramente James es el más reacio a tenerlo como parte del staff pero ni siquiera su opinión puede torcer a Lars. Finalmente, con el disco listo, el conjunto decide que ya no es imprescindible gastar en un terapeuta cuarenta lucas verdes por mes (sí, u$s 40.000 cada treinta días por un total de veinticuatro meses, equivalen a casi un palo y eso que no contamos derecho de imagen y demás. Ningún boludo el tordo), pero Dr. Phil no da el brazo a torcer y considera que todavía no están para tener el alta e intenta convencerlos para continuar trabajando juntos en la gira que están pronto a iniciar. Iorio sería más tajante: “que se vaya a la concha de su madre”.

4LARS SE CONFUNDIÓ DE BANDA

Está bien, Lars es de los pocos bateristas trascendentes a nivel prensa, pero eso no te habilita a querer hacerte el Mick Jagger cada vez que se presente la oportunidad. Estamos acostumbrados a verlo en vivo llamando la atención detrás de los parches, pero en el docu se pasa de la raya cuando comienza a hablar de sus obras de arte, que van a remate en la prestigiosa Christie’s de New York. Una vez más, muestra su costado más ridículo al emborracharse en la subasta, admitiendo “estar nervioso”, mientras los números asustan: un cuadro se vende por tres palos verdes, otro por uno y así sucesivamente. Lars, ni siquiera Bono tiene ese comportamiento públicamente: tocás en una banda de THRASH/HEAVY METAL, querido, es importante mantener la compostura. Si querías pomposidad, glamour y lifestyle, podés pedir un lugar en Maroon 5.

5KIRK ES UN TURISTA EN SU PROPIA BANDA

Tras pasar un año en rehabilitación, James retoma sus funciones con un régimen especial de trabajo que consta de cuatro horas diarias. Esto no cae bien en el grupo, sobre todo en (¿cuándo no?) Lars, quien decide continuar con la jornada laboral sin Hetfield presente. Un tanto debilitado y confuso, el cantante y guitarrista considera que no es prudente tomar decisiones a sus espaldas, por lo que considera que no tiene voz y voto en el producto final. La confesión de Kirk es tajante: “lo mismo que me viene pasando en los últimos quince años”. Para colmo, Lars y James deciden que el disco no va a contener solos de guitarra, algo que Kirk (con mucho criterio) considera acorde a los tiempos que se vivían y para nada representativo del sonido de Metallica. ¿Por qué se banca semejante atropello? Porque toca en Metallica, ¿acaso vos no te bancarías estas boludeces estando en su lugar?

6MUSTAINE ABLANDÓ LA MILANGA

Una de las escenas más desgarradoras llega de la mano de Dave Mustaine, que frente a Ulrich deja en claro que la herida (todavía) no sangró. Su historia de recelos y sed de venganza fue retratada una y otra vez por distintos medios, así que no hacía falta que Mustaine les diera mayor trascendencia, encima en un documental que no le pertenece. Claramente molesto por la ausencia de Hetfield en la sesión terapéutica, el líder de Megadeth considera que la catarsis es la salida; sin embargo, el ganador sigue siendo Metallica. Tal vez Dave transita el mismo camino que Ricardo Iorio, que en una nota que le realicé me citó un pasaje de la Biblia: “el que se exalta será humillado y el que se humilla será exaltado”.

7LARS VISIONARIO PERO A VECES LE PIFIA

Pobre Bob…

La visión y la determinación del danés fueron factores claves para el suceso de Metallica, aunque incluso los maestros tienen traspiés alarmantes. Luego de presenciar el show debut de Echobrain en un bar de la elegante ciudad de San Francisco, Lars luce agotado admitiendo que “Jason es el futuro, Metallica es el pasado”. No queda en claro cuánto de teatro hay en su actuación (en realidad, a través de las más de dos horas NUNCA queda en claro), pero un tipo con las ideas tan claras como él no tendría que haberse mostrado tan vulnerable frente a las cámaras.

8KIRK RULES

El tipo algunas veces es un perro sarnoso tocando pero no podemos negar su aporte, sobre todo en los primeros discos. “SKOM” muestra su otro perfil, el de una persona tranquila, que no se hace mayores complicaciones, cuya máxima preocupación es surfear y que intenta mantener la humildad a flor de piel, lejos del ego de sus dos compañeros. A todas luces es el moderador, el conciliador y recurrentemente el de los consejos más sabios. En otras palabras, es el que mejor sale parado de los tres. Estar en un segundo plano suele ser redituable, sino pregúntenle a Izzy Stradlin.

9JASON, DEJATE DE JODER

Si sos un verdadero fan de Metallica, tenés que amar a Jason Newsted. El bajista se ganó su lugar a base de huevos y sacrificio (y un gran pero gran sonido de bajo) y en vivo daba absolutamente todo. Además, fue el único que no entró en la gilada del maquillaje y los ojos delineados en la época de “Load”/”Reload”, enarbolando la bandera metálica en las fotos promocionales con su buzo de Sepultura. Todo se fue al tacho cuando anunció sus intenciones de grabar un disco junto a su banda paralela, Echobrain. Hetfield se puso de los pelos y le hizo corta la bocha: no hay lugar para otra banda que no sea Metallica. Tras el ingreso de Dr. Phil, Jason lo consideró suficiente y renunció a la banda número uno de Metal. Uno diría “cuántas pelotas pero tras escuchar el debut de Echobrain, la conclusión es “dejate de romper las pelotas. Sí, James es un testarudo y estuvo muy mal, no quedan dudas, pero desde su ingreso en 1986 Jason se bancó tantas que una más no iba a cambiar el escenario. Además, Hetfield al toque entró en rehabilitación y volvió renovado, por lo que si esperaba unos meses más la resolución del conflicto hubiera sido otra. En fin, “Echobrain” está lejos de ser “The Dark Side of the Moon”, el universo de la música no se perdía nada si el disco quedaba cajoneado. Al poco tiempo, Jason grabó un disco con Voivod, salió de gira como bajista de Ozzy y le llevó varios años salir como solista pero su aventura duró lo que un pedo en el aire.

10JAMES ESTUVO A PUNTO DE PIFIARLA

James, llamó Mario Bros, quiere que le devuelvas la ropa

Rehabilitación y subasta, dos palabras que combinadas no tienen sentido salvo en el universo Metallica. Mientras James peleaba con sus demonios y Lars sufría por la venta de sus obras de arte, el tiempo pasaba y de música casi no se hablaba. Una vez que medianamente todo volvió a estar encarrilado, tuvieron que buscar bajista nuevo (lo de Bob Rock como remplazante temporario fue casi una tomada de pelo). Las audiciones casi que pasan de largo en el docu, pero vale de testimonio para probar que salvo por Rob Trujillo, el resto eran opciones descartables. James defendía la incorporación de Pepper Keenan de Corrosion of Conformity, pero hubiera sido un error: Pepper es guitarrista, no posee tanta técnica, su banda está lejos de los primeros planos (por lo que no está acostumbrado a las exigencias de una banda que juega en Primera A) y además le gusta la joda como loco. Trujillo es bajista por naturaleza, tocó en Suicidal Tendencies en su época de esplendor y con un groso como Ozzy, entre tantos otros pergaminos. A pesar de que audicionó con una terrible resaca, Rob brinda más garantías que Pepper, que no teme fumarse un ropo en medio de una actuación de CoC, como presenciamos acá en Buenos Aires.

Comments

comments